Contradiciones de la Seguridad Hotelera.

Cuando leo folletos de hoteles, o busco en sus maravillosas web, toda la carga publicitaria se centra siempre en lo mismo, es curioso, pero básicamente como clienta y usuaria, me quedo perpleja escuchando tanto maridaje léxico repetido una y otra vez, sin aportarme nada nuevo.


Las definiciones suelen ir en su mayoría en la línea descriptiva : situación estratégica, totalmente renovado, magníficas instalaciones, espléndido spa, servicios a su medida, restaurante a la carta, habitaciones confortables, 3 piscinas, diseño vanguardista, 4 restaurantes, etc… ¡Pero que desilusión! Casi ninguno habla de la característica más identificativa con su establecimiento: La Seguridad.

Curiosamente, las encuestas nos desvelan cada año, lo mismo: El cliente además de una cama unido a una serie de entorno y circunstancias, por un precio razonable, busca sentirse seguro, ante todo y por encima de todo, busca: Seguridad.

Entonces no entiendo, porque no lo utilizamos en nuestras políticas publicitarias y estrategias de marca para nuestros hoteles. Puesto que es una de los pilares de la estancia de nuestro cliente, debemos también informarle que medios utilizamos para garantizar sus seguridad, si disponemos de servicios exclusivos para ello, o si incluso tenemos alguna certificación en ese sentido (que de momento en nuestro país no existe, porque estamos demasiado ocupados en otros aspectos).

O por otro lado, llego a la conclusión que muchos establecimientos suspenden está asignatura, por lo que no pueden hacer gala de algo que carecen.


Pero en un examen de conciencia colectiva hotelera, al que invito a participar, me pregunto: ¿Son seguros nuestros hoteles?, ¿Se percibe esa seguridad a través de nuestra publicidad? o ¿Se percibe más bien inseguridad?

Teniendo en cuenta el tema presupuestario, ninguna partida es comparable a la de seguridad, siempre se dedica y asigna un presupuesto mayor a personal, gastos publicitarios, etc… olvidándonos que un fallo en seguridad nos puede echar a perder todo el esfuerzo comercial, si ello conllevó capítulos desagradables, con denuncias cruzadas, que dañarán nuestro Hotel durante años.

A la hora de definir un protocolo en seguridad hotelera, debemos incluir las posibles incidencias que debemos evitar antes de que se produzcan riesgos de todo tipo: robo, incendio, inundación, accidente, agresiones externas e internas, fraude y terrorismo.

El programa de Seguridad Integral debe contener una serie de elementos, que además de ser obligatorios por ley, deben garantizar un día a día, sin sustos de toda índole: señalización correcta de extintores y salidas de emergencia; detectores de incendio; recursos para extinción de incendio siempre revisados y preparados; plan de evacuación; iluminación correcta e indicadores luminosos de emergencia en caso de corte de luz; central receptora de alarma periódicamente ensayada; protección activa contra el fuego (utilización en la medida de lo posible de materiales ignífugos); uso de puertas cortafuegos en todas las plantas y aéreas; cajas fuertes de seguridad recomendadas en habitación, sino es posible instalarlas en zona de acceso privado y vigilado.

Dentro de las aplicaciones en materia de seguridad podemos diferenciar entre las estáticas (aquellas que están fijas, detección por infrarrojos, CCTV (circuito cerrado de televisión) y las dinámicas (aquellas que permiten una movilidad en el seguimiento o control de un sospechoso, como pueden ser las cámaras 360º que realizan el control de accesos, monitorización de accesos complicados, y por supuesto para determinados casos concurrentes de problemas, presencia de personal cualificado y con tip activado, pues los vigilantes de seguridad a pesar de su alto coste para nuestra empresa, garantizada la capacidad de actuación ante situaciones conflictivas y delicadas.

Y para terminar, que me estoy alargando mucho, me pondré en el papel de hoteler@:


¿Quién nos protege a nosotros de nuestros robos fraudulentos y ocasionados por el cliente? ¿A quién reclamas cuando desaparecen vajilla, cubertería, menaje, decoración, por no hablar del deseado minibar? ¿Y que me decís de los coleccionistas de toallas y amenities? ¿Qué pasa con el propio control del personal?

Os dejo en una reflexión de seguridad, que espero que sea 2.0, (cliente interno + cliente externo x seguridad)

Un Saludo

Luz Martin

3 comentarios:

Marcos Alvarez dijo...

Si bien es muy necesaria la sensacion de seguridad al ser huesped de una instalacion hotelera, en ciertas y determinadas circuntancias el exceso en medios de vigilancia y control podria hacernos sentir algo incomodos.
Aunque el objetivo principal sea nuestra seguridad como clientes, en ocasiones parecemos participantes en un concurso de Gran Hermano, o prisioneros en una carcel llena de guardias de seguridad (incluidas tambien estan tiendas, centros comerciales, etc).
Todo debe tenerse en su justa medida, tranquilidad sin vigilancia absoluta, trabajar en cuidarnos como clientes, no husmear en lo que hacemos. La confidencialidad de nuestros actos es algo por lo que tambien pagamos.

Nelson Diaz dijo...

He recorrido con agra do tu blog mi apreciada amiga, te agradezco la oportunidad que me das de conocer tu trabajo. Mucho te podría decir en relación a lo ese toque tan profesional que le imprimes, pero sobre todo te felicito por la manera tan espontanea, natural y agradable en que reflejas tus ideas. Genial mi estimada amiga, transmites la esencia de una admirable personalidad.
Desde Venezuela y con aprecio mis palabras de felicitaciones y mis mejores deseos. Que sigan tus éxitos.

Carmen dijo...

Pues nada, ya me tienes por aqui.Te deseo mucha suerte con el Blog, y dentro de poco conectare contigo por internet, porque ya no coges ni el telefono!!!!!!!!!
besitos de los papis y hermana.

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